viernes, 31 de enero de 2014
CORAL
Coral es una pequeña Yorkshire que tenia tanta ansiedad que era imposible distinguir el color de sus ojos, pues no se estaba quiera ni un segundo. Ademas de su alto nivel de ansiedad, Coral era dominante y no podías ni sentarte en el sofá sin llevarte un mordisco. Incluso me dejó una marca en la mano (a veces pasa, gajes del oficio de trabajar con animales con dientes).
Tras hacerle liberar toda esa ansiedad acumulada, empezamos su rehabilitación. Y en unas cuantas horas, Coral ya había aprendido que no todo lo que hay en casa es de ella, que no se debe morder a la gente por sentarse en el sofá, y que las reglas en general habían cambiado.
Casos como este son mi día a día. Y todos ellos se podrían prevenir si se tuviese más conocimiento sobre cómo comunicarse con el perro y darle lo que necesita.
Un perro equilibrado es un perro feliz
Tras hacerle liberar toda esa ansiedad acumulada, empezamos su rehabilitación. Y en unas cuantas horas, Coral ya había aprendido que no todo lo que hay en casa es de ella, que no se debe morder a la gente por sentarse en el sofá, y que las reglas en general habían cambiado.
Casos como este son mi día a día. Y todos ellos se podrían prevenir si se tuviese más conocimiento sobre cómo comunicarse con el perro y darle lo que necesita.
Un perro equilibrado es un perro feliz
martes, 28 de enero de 2014
PLAZAS PARA EL CURSO DE PSICOLOGÍA CANINA
Se abren las plazas para el curso de psicología canina. Para asistir envía un mail con tus datos (número de teléfono, DNI, nombre y apellidos) a lacasadelmirlo@gmail.com. A los inscritos se les irá informando de la fecha y el lugar. El precio será de 30€ y la duración de una hora o un poco más.
domingo, 26 de enero de 2014
SENTENCIA DE MUERTE
Muchas veces, más de las que desearía, me he encontrado con casos de perros desequilibrados que previamente ya ha visitado otro educador. Los dueños están recelosos de volver a contratar un educador canino por miedo a que vuelvan a decirles, palabras textuales: "su perro no tiene solución, es mejor que lo sacrifiquen y le ahorren sufrimiento" o "este perro no se puede educar porque está sin castrar, y habría que darle pastillas calmantes para empezar poco a poco y con muchas sesiones, podría mejorar algo". Por no hablar de la cuestión económica, donde solo por ir a ver al perro cobran 70€ y por el intento de educación entre los 300 y los 700.
Para evitar desconfianzas y asegurar la eficacia de mi trabajo, decidí hace poco añadir a mi trabajo la regla de "si no se aprecia mejora durante la clase, no cobro" Es una manera de dar tranquilidad a los dueños y no dar imagen de "sacacuartos" como me han llegado a definir a los educadores caninos. Yo siempre insisto en que no todos somos así.
Una de esas situaciones me la encontré cuando me vi con el caso de "agresividad" de Cula. Me advirtieron de que un educador con experiencia (y reconocido) ya la había visto y que había dicho que no tenia remedio, que era agresiva y mejor sacrificarla. Pero al entrar por la puerta de su casa, vi inseguridad y miedo, no agresividad. Sus ladridos eran inseguros y su comportamiento físico también. Cuando se lo dije me miraron como si hubiese enloquecido, así que me presenté al perro con el ritual correspondiente, y en tres minutos mas o menos estaba a mi lado sentado en el salón. Los dueños dijeron que el anterior educador no había podido ni ponerle el collar, cuando yo se lo había dejado caer tranquilamente sin mordiscos sin luchar y sin agredirla físicamente. Tras hablar con los dueños describiendo en qué estado y porqué estaba así Cula, dimos comienzo a la rehabilitación del perro y la educación de los dueños. En cuatro horas conseguimos que la chica insegura y miedosa que no podía ni ver un perro sin comérselo, cambiase. Ahora Cula podía acercarse a perros sin ladrarles, los olfateaba y mostraba curiosidad hacia los perros cuando antes solo reculaba. Paseaba mucho mejor y caminaba al lado de sus dueños, y en casa tenia nuevas reglas, limites y limitaciones. Con trabajo constante y la energía adecuada, Cula ahora es un perro modelo, y sus dueños vuelven a ser los lideres de manada. Desde aquí un saludo a Mario y Maite.
En todos mis años de educador canino, solo he visto un caso de agresividad verdadera cerca de la zona roja. Solo uno. Pero las veces que he acudido a ver a un perro con la definición de "es agresivo" creo que son el 90% de todas mis visitas. Tenemos que aprender a diferenciar la agresividad de otros comportamientos como el miedo, la inseguridad o la dominancia. Se que va en contra de mi propia profesión, pero antes de buscar un educador canino en internet, preguntar a centros de rescate de perros como la Protectora de animales de Alicante, donde trabajan con educadores que, de manera gratuita, rehabilitan perros gratis para que puedan tener más opciones de poder ser adoptados sin ningún trauma.
Yo colaboro con GALGOS 112 y la PROTECTORA DE ANIMALES DE ALICANTE para ayudar a que perros que han pasado por un infierno vuelvan a estar en condiciones de poder volver a convivir con el ser humano.
Un perro equilibrado es un perro feliz
Para evitar desconfianzas y asegurar la eficacia de mi trabajo, decidí hace poco añadir a mi trabajo la regla de "si no se aprecia mejora durante la clase, no cobro" Es una manera de dar tranquilidad a los dueños y no dar imagen de "sacacuartos" como me han llegado a definir a los educadores caninos. Yo siempre insisto en que no todos somos así.
Una de esas situaciones me la encontré cuando me vi con el caso de "agresividad" de Cula. Me advirtieron de que un educador con experiencia (y reconocido) ya la había visto y que había dicho que no tenia remedio, que era agresiva y mejor sacrificarla. Pero al entrar por la puerta de su casa, vi inseguridad y miedo, no agresividad. Sus ladridos eran inseguros y su comportamiento físico también. Cuando se lo dije me miraron como si hubiese enloquecido, así que me presenté al perro con el ritual correspondiente, y en tres minutos mas o menos estaba a mi lado sentado en el salón. Los dueños dijeron que el anterior educador no había podido ni ponerle el collar, cuando yo se lo había dejado caer tranquilamente sin mordiscos sin luchar y sin agredirla físicamente. Tras hablar con los dueños describiendo en qué estado y porqué estaba así Cula, dimos comienzo a la rehabilitación del perro y la educación de los dueños. En cuatro horas conseguimos que la chica insegura y miedosa que no podía ni ver un perro sin comérselo, cambiase. Ahora Cula podía acercarse a perros sin ladrarles, los olfateaba y mostraba curiosidad hacia los perros cuando antes solo reculaba. Paseaba mucho mejor y caminaba al lado de sus dueños, y en casa tenia nuevas reglas, limites y limitaciones. Con trabajo constante y la energía adecuada, Cula ahora es un perro modelo, y sus dueños vuelven a ser los lideres de manada. Desde aquí un saludo a Mario y Maite.
En todos mis años de educador canino, solo he visto un caso de agresividad verdadera cerca de la zona roja. Solo uno. Pero las veces que he acudido a ver a un perro con la definición de "es agresivo" creo que son el 90% de todas mis visitas. Tenemos que aprender a diferenciar la agresividad de otros comportamientos como el miedo, la inseguridad o la dominancia. Se que va en contra de mi propia profesión, pero antes de buscar un educador canino en internet, preguntar a centros de rescate de perros como la Protectora de animales de Alicante, donde trabajan con educadores que, de manera gratuita, rehabilitan perros gratis para que puedan tener más opciones de poder ser adoptados sin ningún trauma.
Yo colaboro con GALGOS 112 y la PROTECTORA DE ANIMALES DE ALICANTE para ayudar a que perros que han pasado por un infierno vuelvan a estar en condiciones de poder volver a convivir con el ser humano.
Un perro equilibrado es un perro feliz
sábado, 25 de enero de 2014
CUENTA ATRÁS
Desde hace un tiempo estoy preparando un taller para enseñar a los dueños, o futuros dueños de perros, lo necesario para equilibrar su perro. Y por fin comienza a tomar forma. Consistirá en una clase de una hora +o- sobre psicología canina. Siguiendo la linea de mi método: naturalismo en positivo.
El lugar y la fecha aún se desconoce, os mantendré informados según avance el proyecto. El precio rondará los 15€-20€.
Es un curso enfocado a que, cuando salgas del aula, puedas darle a tu perro lo que necesita para estar equilibrado.
lunes, 20 de enero de 2014
PEQUEÑA CLASE TEÓRICA
Mucha gente me habéis enviado mail preguntándome sobre el comportamiento del perro y cómo este se desequilibra por culpa de los dueños. No puedo contestaros a todos por separado, así que voy a hacer un articulo sobre el tema.
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es cómo los perros viven en la naturaleza. En el mundo natural, por muy grandes que sean las manadas, y no solo las de perros, si no las de leones, elefantes, gacelas, no vemos perros desequilibrados hipernerviosos que no dejan de ladrar ni de morder a otros perros, no. Vemos a perros equilibrados en perfecta armonía. Todos ellos siguiendo un lider firme y tranquilo. No un lider que ataca todo cuanto se le acerca, si no un lider que reclama su territorio y solo aplica su liderazgo cuando alguien lo desafia. ¿Porqué nuestros perros se desequilibran con nosotros? la respuesta está ahi: Porque los tratamos bajo el punto de vista de un humano y no como un perro. Siempre ha existido el dicho "tratarlo como un perro" que es tratarlo mal, a patadas y sin sentimientos. Pero no me refiero a eso, me refiero a darle lo que necesita para ser equilibrado y feliz, y no tiene nada que ver con la violencia. Ser un buen lider no tiene nada que ver con la violencia o la dominación fisica.
Los humanos somos una especie sentimental. Cuando somos pequeños y nos caemos, nuestra madre nos abraza y nos consuela haciendonos saber que no pasa nada, y nosotros nos calmamos casi al instante. Cuando un perro se hace daño con una puerta, por ejemplo, vamos y le damos cariño y decimos "oooooh pobreciiiiito pobreciiiito, no pasa naaaada no pasanaaada, tranquiiiilo" mientras lo acariciamos y lo alejamos de la puerta. Lo que acabamos de hacer es generar un trauma respecto a la puerta. Porque hemos premiado ese recuerdo doloroso y traumático en vez de dejar que el perro lo supere solo. Si en vez de eso hubiésemos mirado y visto que el perro esta bien y no hubiésemos hecho nada mas, no habría generado ningún trauma. Es al tratarlos como humanos cuando fallamos. Puede parecer algo cruel a ojos de muchos, pero no hablo de darle una paliza al perro, hablo de darle lo que necesita en momentos en que hace falta. Cuando el perro esta relajado y sumiso (no es que esté asustado con el rabo entre las piernas, es que esté tranquilo y siendo seguidor) podemos darle todo el cariño del mundo, ya que estamos premiando ese estado de animo.
Por el contrario, si el perro se lanza contra otro perro paseando por la calle, y cuando lo corregimos lo acercamos a nosotros y le acariciamos para intentar calmarlo, lo que hacemos es premiar ese comportamiento y a la vez reforzar su posición de líder, porque cuando nosotros sentimos lastima nuestra energía baja y la suya sube. Es mejor corregir firmemente y luego acercarnos de nuevo al perro controlando la situación en vez de entrar en pánico o sentir lástima.
Así que la principal causa de que nuestro perro se vuelva loco, es el modo de tratarlo como un humano. No por tratarlo como a un perro le estamos dando menos cariño o lo estamos tratando mal, si no que estamos dándole lo que él necesita para ser feliz, y cuando el sea feliz y esté tranquilo, entonces podemos recibir el verdadero cariño y complicidad que es capaz de darnos. Cuando se consigue esa relación, es cuando de verdad disfrutas de un verdadero amigo.
Espero que os haya servido de algo este pequeño memorandum de psicología canina. Si me he dejado algo en el tintero lo añadiré al siguiente post. Ser felices y lideres de manada.
Un perro equilibrado es un perro feliz
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es cómo los perros viven en la naturaleza. En el mundo natural, por muy grandes que sean las manadas, y no solo las de perros, si no las de leones, elefantes, gacelas, no vemos perros desequilibrados hipernerviosos que no dejan de ladrar ni de morder a otros perros, no. Vemos a perros equilibrados en perfecta armonía. Todos ellos siguiendo un lider firme y tranquilo. No un lider que ataca todo cuanto se le acerca, si no un lider que reclama su territorio y solo aplica su liderazgo cuando alguien lo desafia. ¿Porqué nuestros perros se desequilibran con nosotros? la respuesta está ahi: Porque los tratamos bajo el punto de vista de un humano y no como un perro. Siempre ha existido el dicho "tratarlo como un perro" que es tratarlo mal, a patadas y sin sentimientos. Pero no me refiero a eso, me refiero a darle lo que necesita para ser equilibrado y feliz, y no tiene nada que ver con la violencia. Ser un buen lider no tiene nada que ver con la violencia o la dominación fisica.
Los humanos somos una especie sentimental. Cuando somos pequeños y nos caemos, nuestra madre nos abraza y nos consuela haciendonos saber que no pasa nada, y nosotros nos calmamos casi al instante. Cuando un perro se hace daño con una puerta, por ejemplo, vamos y le damos cariño y decimos "oooooh pobreciiiiito pobreciiiito, no pasa naaaada no pasanaaada, tranquiiiilo" mientras lo acariciamos y lo alejamos de la puerta. Lo que acabamos de hacer es generar un trauma respecto a la puerta. Porque hemos premiado ese recuerdo doloroso y traumático en vez de dejar que el perro lo supere solo. Si en vez de eso hubiésemos mirado y visto que el perro esta bien y no hubiésemos hecho nada mas, no habría generado ningún trauma. Es al tratarlos como humanos cuando fallamos. Puede parecer algo cruel a ojos de muchos, pero no hablo de darle una paliza al perro, hablo de darle lo que necesita en momentos en que hace falta. Cuando el perro esta relajado y sumiso (no es que esté asustado con el rabo entre las piernas, es que esté tranquilo y siendo seguidor) podemos darle todo el cariño del mundo, ya que estamos premiando ese estado de animo.
Por el contrario, si el perro se lanza contra otro perro paseando por la calle, y cuando lo corregimos lo acercamos a nosotros y le acariciamos para intentar calmarlo, lo que hacemos es premiar ese comportamiento y a la vez reforzar su posición de líder, porque cuando nosotros sentimos lastima nuestra energía baja y la suya sube. Es mejor corregir firmemente y luego acercarnos de nuevo al perro controlando la situación en vez de entrar en pánico o sentir lástima.
Así que la principal causa de que nuestro perro se vuelva loco, es el modo de tratarlo como un humano. No por tratarlo como a un perro le estamos dando menos cariño o lo estamos tratando mal, si no que estamos dándole lo que él necesita para ser feliz, y cuando el sea feliz y esté tranquilo, entonces podemos recibir el verdadero cariño y complicidad que es capaz de darnos. Cuando se consigue esa relación, es cuando de verdad disfrutas de un verdadero amigo.
Espero que os haya servido de algo este pequeño memorandum de psicología canina. Si me he dejado algo en el tintero lo añadiré al siguiente post. Ser felices y lideres de manada.
Un perro equilibrado es un perro feliz
ARCO
Arco es un pastor alemán muy jovial, atento y simpático. Pero cree que es el jefe. THE BOSS. En casa hace lo que quiere, persigue y vigila a "sus" humanos colocándose delante de ellos, en el umbral de cada puerta de la habitación que ocupan, ladrando cuando alguien llama al timbre y posteriormente saliendo a su encuentro cuando la puerta se abre... En la calle, dirige el paseo desde el primer segundo hasta el último. se tira a otros perros, a las motos, a la gente paseando, a las bicicletas...
Después de dos sesiones, ya que a veces cuesta más encontrar la energía adecuada a los dueños que al perro, pero es algo normal, es volver a aprender a relacionarte con el perro, Arco pasea mejor, y poco a poco va dejando de prestar atención a los estímulos que antes provocaban una reacción violenta. Aun queda mucho por hacer, esta claro. Pero con trabajo y tesón se conseguirá.
Un perro equilibrado es un perro feliz
Después de dos sesiones, ya que a veces cuesta más encontrar la energía adecuada a los dueños que al perro, pero es algo normal, es volver a aprender a relacionarte con el perro, Arco pasea mejor, y poco a poco va dejando de prestar atención a los estímulos que antes provocaban una reacción violenta. Aun queda mucho por hacer, esta claro. Pero con trabajo y tesón se conseguirá.
Un perro equilibrado es un perro feliz
TRECE Y ROBIN
Estos dos jóvenes Teckel tan preciosos y de apariencia tan delicada, son (mas bien ERAN) los amos y señores de su casa. Dentro, hacían lo que querían, cuando querían y como querían. Trece (la chica delgadita y marrón clara), la líder de la manada, controlaba y seguía a sus seguidores humanos incluso hasta las puertas del baño. Los vigilaba, como haría un líder. Robin (el chico negro y marrón) se convirtió también en un seguidor de Trece, pero solo en apariencia como luego se pudo comprobar.
En la calle, Robin tiraba como un caballo de cuadrigas y Trece no permitía que se le acercara ningún perro, provocando altercados y haciendo que Robin se sumase a la pelea, ya que eso hacen los perros seguidores. El punto más álgido fue un altercado que tuvieron con un cachorro. La situación necesitaba una solución urgente.
A la hora de equilibrar ambos, reestructuramos la pirámide de liderazgo en casa, se pusieron limites y limitaciones y se marcó un nuevo comportamiento hacia ellos, viéndolos como: Primero, animal. Segundo, especie. Tercero, raza, y por ultimo Trece y Robin.
Cuando se entiende qué necesita un perro se puede comenzar a darle lo que necesita para que él solo se equilibre. El modo en que los trataban era similar al que se trata a los niños humanos. No es culpa de los dueños, TODOS hacemos eso cuando no sabemos cómo se debe tratar un perro, es normal. Queremos darles tanto amor que la manera en que lo hacemos es como si fuesen nuestros hijos. Pero eso solo beneficia al humano, no al perro.
Cuando salimos al a calle siguiendo el ritual en que abandonamos la "guarida de la manada" (nuestra casa) hicimos hincapié en la manera de pasear. Ya no eran los perros los que marcaban el paseo. Ahora eran los humanos, los nuevos lideres. Lo mas difícil (mas bien laborioso) fue hacer que trece volviese a ser perro. Que al conocer un perro volviese a hacerlo como lo que es, un perro. Usando la nariz, ojos y por ultimo orejas. Porque hasta entonces solo usaba los ojos y no mostraba interés por ningún perro. Esto último llevará más tiempo por parte de los dueños, Ya que es algo que llevará algo de tiempo hasta que se solucione completamente. Pero dentro de poco, sucederá el milagro.
Ahora solo queda tener paciencia y trabajar con esperanza y buena energía para que estos dos chicos sean de nuevo tranquilos y equilibrados.
Un perro equilibrado es un perro feliz
LUNA
Luna es una hembra de Galgo rescatada de la fundación GALGOS 112, la cual se dedica a rescatar y re-ubicar aquellos galgos que han sido o bien abandonados o maltratados. Pero por desgracia, la mayoría de estos perros generan una gran cantidad de traumas debido a la violencia a la que han sido sometidos. Normalmente es miedo, desconfianza y, a veces, agresividad provocada por inseguridad.
En el caso de Luna, cuando la adoptaron sus dueños con las mejores intenciones, la trataron con lastima y compasión, lo que hizo que no pudiese superar su trauma y que siguiese siendo insegura. Pero, como nadie era el líder en casa, tuvo que asumir ella un rol para el que no estaba preparada. Como consecuencia, hacia lo que quería encasa, en la calle tiraba como una loca y no obedecía en absoluto a los dueños.
Tras una sesión de educación, volvió a comprender que son los dueños los que lideran la manada, y solo ellos los que dictan las reglas en casa.
Lo mejor que podéis hacer por un perro con un pasado tórrido y difícil, es: tratarlos sin compasión y sin sentir lastima por ellos. Suena desalmado, lo se. Pero es lo que el perro, como raza, necesita para avanzar. No lo que necesita el humano para sentirse bien, si no lo que necesita el perro para seguir adelante. Porque el perro no está pensando todo el día en lo mal que lo pasó hace un mes, dos meses, un año hacia a tras, si no que vive el momento. Si lo tratamos con compasión y con lastima, lo que hacemos es bajar nuestra energía y por consiguiente, nos convertimos en sus seguidores.
Un perro equilibrado es un perro feliz
En el caso de Luna, cuando la adoptaron sus dueños con las mejores intenciones, la trataron con lastima y compasión, lo que hizo que no pudiese superar su trauma y que siguiese siendo insegura. Pero, como nadie era el líder en casa, tuvo que asumir ella un rol para el que no estaba preparada. Como consecuencia, hacia lo que quería encasa, en la calle tiraba como una loca y no obedecía en absoluto a los dueños.
Tras una sesión de educación, volvió a comprender que son los dueños los que lideran la manada, y solo ellos los que dictan las reglas en casa.
Lo mejor que podéis hacer por un perro con un pasado tórrido y difícil, es: tratarlos sin compasión y sin sentir lastima por ellos. Suena desalmado, lo se. Pero es lo que el perro, como raza, necesita para avanzar. No lo que necesita el humano para sentirse bien, si no lo que necesita el perro para seguir adelante. Porque el perro no está pensando todo el día en lo mal que lo pasó hace un mes, dos meses, un año hacia a tras, si no que vive el momento. Si lo tratamos con compasión y con lastima, lo que hacemos es bajar nuestra energía y por consiguiente, nos convertimos en sus seguidores.
Un perro equilibrado es un perro feliz
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